Salón, terraza y el Mediterráneo de pared a pared.
Un salón independiente para leer con la puerta de la terraza abierta, un dormitorio con el mar delante y una terraza donde desayunar mirando la bahía. Es la habitación que más luz recibe por la tarde.
Las vistas más abiertas del hotel sobre la playa de Palmanova. Diseño fresco, espacios iluminados y un balcón para compartir los mejores momentos de las vacaciones.
Amplia y reformada, con luz natural todo el día y una decoración cálida que evoca el Mediterráneo en cada rincón. La opción tranquila, orientada al jardín.